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El Hospital Universitario de Valme, a través de su servicio de Farmacia Hospitalaria, se ha sumado hoy a la celebración de la X edición nacional del `Día de la Adherencia e Información de los Medicamentos´. Bajo el lema `Tu medicación. Tu salud. Tu vida´,  más de 130 hospitales apoyan hoy la iniciativa de la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria que apuesta por la implicación como factor de éxito para mejorar la adherencia al tratamiento.

Los profesionales del servicio de Farmacia del Hospital Universitario de Valme están participando activamente de esta campaña a través de la instalación de un stand en la entrada principal del centro con información y consejos útiles al objeto de potenciar entre la ciudadanía el mantenimiento de la continuidad en el tratamiento. A lo largo de esta mañana recordarán a los pacientes la importancia de seguir las pautas en sus tratamientos y no olvidar las tomas de cada medicamento, como actitud de corresponsabilidad y factor clave en los buenos resultados en salud.

En la mesa informativa que hoy se ha abierto al público, los farmacéuticos de este centro sevillano recogerán cuestionarios realizados a los ciudadanos para registrar el grado de adherencia del paciente. Se trata de una medida para conocer cómo los pacientes se implican con su farmacoterapia, el grado de satisfacción con el servicio de Farmacia y cómo consideran que le ayuda la farmacia del hospital con la toma de su medicación.
 
La Unidad de Farmacia Hospitalaria de Valme atiende anualmente a 3.500 pacientes externos y lleva a cabo 31.700 consultas. Una actividad que justifica la gran relevancia de este tipo de iniciativas; puesto que los tratamientos tienen efecto si se cumplen a largo plazo; mientras que si de dejan de tomar implica descompensaciones del estado de salud y, en algunos casos, incluso que sea necesario el ingreso hospitalario. Al respecto, sus profesionales sitúan a la complejidad farmacoterapéutica y la polifarmacia como principales hándicaps para conseguir un alto grado de adherencia.
 
Además, la celebración de hoy también dispone de una línea de sensibilización ciudadana a través de las redes sociales. Desde la respectiva sociedad científica se ha lanzado el hashtag #DiaAdherencia2019 para dar visibilidad a la iniciativa en redes sociales con fotos y vídeos de los farmacéuticos hospitalarios durante todo el día.

 

images/Unidad_LINFEDEMA.jpgEl Hospital Universitario de Valme ha sido elegido por la Asociación Española Contra el Cáncer para exponer su abordaje del Linfedema durante la celebración del III Congreso Andaluz de Personas con Cáncer y Familiares, que se celebra en Sevilla los días 15 y 16 de noviembre. Los excelentes resultados en salud junto al alto grado de satisfacción de las pacientes avalan la extraordinaria calidad asistencial de su manejo por parte de los profesionales de este centro con un lustro de experiencia.

El Linfedema es la acumulación anormal de líquido en el tejido blando debido a una obstrucción en el sistema linfático. Constituye uno de los posibles efectos secundarios que pueden padecer las mujeres intervenidas por cáncer de mama (mastectomía con extirpación de los ganglios linfáticos). Se produce en el brazo por interrupción de la circulación de los vasos linfáticos a nivel de la axila, acumulándose líquido y causando inflamación en la extremidad.

Aunque la prevalencia de esta enfermedad indica que en el 75% de los casos aparece durante el primer año tras la cirugía oncológica, el tiempo de aparición varía entre semanas y años. De hecho, los expertos subrayan que las mujeres operadas de cáncer de mama tienen el riesgo de desarrollar Lindefema durante toda la vida. Si a ello se le suma que una vez que aparece no existe tratamiento curativo eficaz, se convierte en una patología crónica y progresiva cuya herramienta fundamental para combatirla es la prevención.


Blindaje frente al Linfedema: protocolización de la práctica clínica, coordinación profesional y prevención

La Unidad de Linfedema del Hospital Universitario de Valme es un dispositivo asistencial perteneciente al servicio de Medicina Física y Rehabilitación, que dirige José Antonio Expósito. Está conformada por dos médicas rehabilitadoras (Caridad Ortega y Carmen Cruz) y una fisioterapeuta (Rosario Dueñas). Desde su creación, en el año 2014, los profesionales de esta unidad sitúan a la prevención como eje donde pivota el éxito del manejo de esta enfermedad.

Para ello, protocolizaron dos programas donde impera la coordinación profesional entre médicos rehabilitadores, fisioterapeutas y profesionales de la Unidad de Mama. Cada una de las actuaciones clínicas están protocolizadas, garantizando circuitos ágiles con respuestas inmediatas. Caridad Ortega subraya la importancia de iniciar la prevención inmediatamente tras la cirugía. En consecuencia, el primer programa de prevención comienza a la semana siguiente de la operación de cáncer de mama, cuando las mujeres son citadas a una consulta de una fisioterapeuta.

Asisten a sesiones programadas donde se les informa de los riesgos de desarrollar la enfermedad, dentro de las posibles complicaciones postquirúrgicas, y se les indica las señales de alerta para detectarla y acudir a consulta de la médica rehabilitadora para la valoración correspondiente. Junto a la información se les enseña ejercicios que ayudan a la prevención, promoviendo la concienciación de la importancia de realizarlos correcta y regularmente, siempre bajo la supervisión de los profesionales expertos. Esta actuación en educación para la salud permite que la paciente identifique los primeros síntomas, evitando el agravamiento posterior del Linfedema, ya que permite instaurar un tratamiento precoz.

La segunda línea en prevención es la Escuela de Linfedema. Aquí son derivadas las mujeres que previamente en consulta médica han sido valoradas, diagnosticadas y tratadas precozmente de la enfermedad por una médica rehabilitadora. Su objetivo es conseguir que la enfermedad no progrese. Cada mes y medio acude un grupo conformado por 12 a 14 pacientes acompañadas de un familiar. En esta Escuela participan las médicas rehabilitadores, la fisioterapeuta y una paciente experta.

Éxito del programa de prevención: el 71% de los casos diagnosticados corresponden al estadío inicial

El resultado de ambas líneas de prevención desarrolladas en el Hospital de Valme para combatir el Linfedema demuestra eficacia y eficiencia asistenciales. Los resultados en salud reflejan que sólo el 6% de las pacientes diagnosticadas se corresponden con casos complicados; mientras que el grueso, el 71% de las mujeres que acceden a la primera consulta médica de la Unidad de Linfedema, son diagnosticadas en estadío I. Esto quiere decir, que la mayoría de las mujeres se diagnostican en las fases iniciales de la enfermedad gracias al diagnóstico precoz y a los buenos resultados de las medidas de prevención. Llegar a esta detección precoz les permite actuar de una forma rápida con otras medidas terapéuticas, como las prendas de compresión para evitar progresión de la enfermedad.

Durante el lustro que lleva funcionamiento esta unidad clínica han pasado 700 pacientes afectados de Linfedema. De ellos, 500 se corresponden con linfedemas secundarios a cirugía de cáncer de mama en extremidades superiores. Por su parte, a lo largo del año 2019 que está activa la iniciativa de la Escuela de Pacientes, se han formado cerca del centenar de mujeres, adquiriendo una completa información sobre formación, medidas de higiene y cuidado personal, medidas de protección del miembro afecto y ejercicios.

Excelentes resultados clínicos con una humanización de la asistencia sanitaria

 Los profesionales de esta unidad clínica corroboran cómo la prevención, a través del conocimiento de la enfermedad junto a la formación sobre ejercicios terapéuticos y actividad física por parte de las pacientes, contribuye a un mejor manejo de la misma. Una estrategia de educación en salud que permite controlar la progresión de la patología, provocar menos complicaciones y mejorar la calidad de vida.

Pero, además de la eficiencia clínica, las pacientes y familiares de esta unidad clínica han puesto en valor la calidad humana que reciben en la asistencia, favoreciendo la relación cercana de profesionales sanitarios y pacientes. Es decir, excelentes resultados clínicos junto a una humanización de calidad en la asistencia. Todo ello fruto de una complicidad entre profesionales y pacientes/familiares que aporta, según Caridad Ortega, “disminución de la ansiedad, aporte de seguridad en el afrontamiento de esta enfermedad y percepción positiva de la enfermedad en pacientes con cáncer de mama”.

visita estudiantes norteamericanos19.jpgDesde hace cuatro años, el Área de Radiodiagnóstico del Hospital Universitario de Valme de Sevilla es motivo de interés por parte de varias universidades norteamericanas,  con sede en Sevilla, en el ámbito de estudios de Ciencias de la Salud. Dispone de una de las más completas carteras de servicios para el diagnóstico por la imagen en cáncer de mama, así como de un relevante prestigio profesional, lo cual le profiere interés para su selección en la visita del alumnado que complementa sus conocimientos teóricos.  

La visita realizada se ha llevado a cabo durante dos jornadas donde se ha recibido a una veintena alumnos de Ciencias de Salud de tres universidades norteamericanas: Clemson (Carolina del Sur), Carolina del Norte y Universidad Estatal de Ohio. Dicha visita está enmarcada en un programa de estudio de `Salud Internacional´ de Connecting Worlds Abroad (COWA) y un seminario intensivo sobre el Sistema de Salud Público de España, impartido por el Centro Internacional de Estudios Culturales a través de convenio con la Universidad de Sevilla.

La visita tiene por objetivo reforzar los conocimientos teóricos adquiridos por los citados estudiantes universitarios en sus cursos de `Administración Hospitalaria y Salud Pública´ y `Salud en la Comunidad Hispana´ del citado programa de estudio. Para ello, han podido conocer las características del funcionamiento de un centro del Sistema Sanitario Público Andaluz, profundizando en su área de Radiodiagnóstico a través de la visita por sus diferentes dispositivos asistenciales.

Se trata de un servicio hospitalario con talante vanguardista que está innovando de forma constante con la incorporación de las técnicas más punteras. En los últimos años, ha encabezado el liderazgo de las tecnologías más innovadoras desarrolladas por profesionales experimentados y altamente cualificados, todo lo cual repercute en un notable prestigio avalado por la completa cartera de servicios de la que dispone.

En el hospital sevillano, los estudiantes norteamericanos han podido conocer la organización sanitaria junto al diseño de la asistencia hospitalaria, así como las respuestas clínicas ofrecidas. Acompañados por el director de la Unidad de Gestión Clínica de Diagnóstico por la Imagen, Rafael Aznar, y el responsable de Cuidados, Javier Román; los alumnos han visitado desde los equipos tecnológicos más básicos, como el área de radiografías convencionales o ecografías, para pasar a radiología digital directa TAC, telemando, sala de radiología vascular intervencionista y resonancia magnética.

Posteriormente, se han desplazado a la Unidad de Diagnóstico por la Imagen de la Mama donde han conocido la dinámica de trabajo establecida, sus modernas instalaciones y la tecnología de última generación; así como se les ha trasladado la experiencia en técnicas punteras para ofrecer una respuesta asistencial eficaz y de calidad. Es el caso de la mesa prona, biopsia al vacío o la mamografía digital con contraste dirigidas al mejor abordaje posible del diagnóstico del cáncer de mama.

Además, los radiólogos han tenido la oportunidad de profundizar en el Programa Corporativo sobre Detección Precoz de Cáncer de Mama. Una iniciativa implantada en el año 1995 por la Junta de Andalucía gracias a la cual cada dos años las mujeres de entre 50 y 69 años de toda la comunidad autónoma son citadas para someterse a esta prueba diagnóstica, bien en unidades móviles o en unidades hospitalarias, dependiendo de la zona poblacional por la gran dispersión geográfica existente en Andalucía.

Dra. EVA CUARTERO RODRIGUEZ, PLAN ALZHEIMER.JPGEl Boletín Oficial de la Junta de Andalucía ha publicado el nombramiento de Eva Cuartero como coordinadora del Plan de Alzheimer y otras demencias de Andalucía. Una estrategia circunscrita en el IV Plan Andaluz de Salud, orientado a conseguir mayores niveles de salud mediante el impulso de actuaciones y medidas encaminadas a mejorar la calidad de vida de las personas afectadas por demencias y sus familiares.

Licenciada en Medicina y Cirugía y especialista en Neurología por la Universidad de Sevilla, Eva Cuartero dirige la Unidad Clínica de Neurología en el Hospital Universitario de Valme de Sevilla. Vinculada a este centro desde hace 20 años, dispone de amplia experiencia en el abordaje y tratamiento de demencias desempeñando su labor clínica como responsable de la atención del Deterioro Cognitivo y Trastornos de la Conducta asociados en el Área de Gestión Sanitaria Sur de Sevilla. Recientemente, ha participado en la actualización del PAI (Proceso Asistencial Integrado) Demencias de la Consejería de salud y Familias. Asimismo, ejerce labor docente en la Universidad de Sevilla como profesora asociada de los grados de Medicina y Enfermería.

Las demencias neurodegenerativas constituyen un problema creciente de salud asociado al envejecimiento progresivo de nuestra población. Actualmente, la enfermedad de Alzheimer supone  la primera causa de demencia en los países desarrollados; así como una de las principales causas de mortalidad entre las personas adultas.  La compleja problemática relacionada con la demencia que afecta a pacientes, cuidadores, familias y a la sociedad en su conjunto, hace necesaria una intervención desde una perspectiva multidisciplinar, desde distintos ámbitos de actuación y en la que participen de forma coordinada los agentes sociales y las administraciones públicas. Ante esta realidad, Eva Cuartero asume como reto impulsar medidas transversales con actuaciones integradoras entre instituciones de diferentes ámbitos, agentes sociales y asociaciones de familiares, orientadas a mejorar la calidad de vida de las personas afectadas y las personas cuidadoras.

Eva Cuartero enmarca su línea de trabajo en una Estrategia Alzheimer para los años venideros basada en la consolidación de actuaciones centradas  en un marco de atención integrada y gestión compartida que garantice el diagnóstico y tratamiento precoz, farmacológico y no farmacológico, así como la continuidad asistencial de los cuidados hacia paciente y familiar cuidador. Para ello, la coordinadora de este plan en Andalucía aboga por un modelo colaborativo  como instrumento de cooperación entre distintos niveles asistenciales, servicios sociosanitarios y las asociaciones, para ganar salud y facilitar la labor de las personas cuidadoras.

Precisamente este trabajo pionero con asociaciones de pacientes y familiares,  desarrollado en la última década desde el Hospital Universitario de Valme en el sur de la provincia de Sevilla, ha merecido a lo largo de los últimos años diversos reconocimientos a nivel nacional. El más reciente ha sido el mes pasado con la distinción del Premio `Alzheimer Solidario´, concedido por la Asociación de Familiares y de Personas con Alzheimer y Otras Demencias (AFA) de la localidad jienense de Andújar por la atención integrada de pacientes a través de un prisma multidisciplinar. A éste se une el reconocimiento de Buenas Prácticas en Coordinación Sociosanitaria que le otorgó el Observatorio de Modelos Integrados en Salud (OMIS) en el año 2015.

Ante la dimensión social de estas enfermedades degenerativas,  la coordinación que ahora inicia Eva Cuartero  plantea como primordial la concienciación y formación de la sociedad para normalizar la convivencia ante la enfermedad. Según la nueva coordinadora del plan andaluz “luchando para ello contra situaciones de estigma, rechazo o exclusión, trabajando por conseguir `entornos amigables´ para pacientes y cuidadores, siempre velando por el ejercicio de los derechos de participación en la sociedad de personas afectadas y sus familias”.

chaleco1.jpg Las plantas de hospitalización del Hospital Universitario de Valme han recogido una iniciativa pilotada durante tres meses por los enfermeros del servicio de Medicina Interna del Hospital El Tomillar tras avalarse su efectividad. Se trata de una medida dirigida a potenciar la seguridad del paciente en relación a la labor enfermera de preparación y administración de medicamentos. Consiste en portar unos chalecos distintivos que identifican al enfermero durante el manejo del tratamiento farmacológico, alertando de dicha situación para minimizar las incidencias a causa de las interrupciones no urgentes durante esta tarea enfermera.

 Este sistema se ha implantado igualmente en otros centros hospitalarios españoles; sin embargo, en el Área Hospitalaria de Valme se ha querido pilotar previamente al objeto de verificar los beneficios de la iniciativa y conocer el nivel de satisfacción de profesionales y familiares. Los primeros, como personal directamente implicado en la labor de manejo farmacológico, y los familiares de los pacientes en calidad de perceptores del riesgo en la seguridad a través de las interrupciones durante la preparación y administración de los medicamentos.

 De este modo, entre los pasados meses de julio y septiembre, se han llevado a cabo unas encuestas en las plantas de hospitalización de Medicina Interna del Hospital El Tomillar para conocer la valoración de los dos colectivos implicados: profesionales y usuarios. Las encuestas han permitido hacer una comparativa de la opinión de los mismos antes y después del pilotaje de esta medida y así evaluar su impacto.

Evaluación positiva de su impacto en profesionales y familiares de pacientes

 Los resultados avalan la idoneidad de esta medida como herramienta para potenciar la seguridad del paciente. Para llegar a esta conclusión, el centro dispone de una muestra de opinión en la cual ha participado cerca de un centenar de profesionales y ciudadanos.

 Una de las respuestas más contundentes acerca de la eficacia de la medida es si disminuyen las interrupciones frecuentes a la enfermería durante el proceso de manejo de la medicación. El porcentaje de interrupciones desciende del 75 al 26% con la aplicación del sistema de alerta de los chalecos. Igualmente satisfactoria es la opinión sobre si es mayor la rapidez de la preparación medicación si no hay interrupciones. Profesionales y usuarios coinciden en un 100%.

 Como valor añadido de la materialización de esta encuesta, sus responsables han comprobado la necesidad de informar y concienciar a la ciudadanía de esta medida que contribuye a optimizar la seguridad del paciente hospitalizado. Para ello, se precisa de cartelería en las plantas de hospitalización y dípticos informativos dando a conocer la potencialidad de la iniciativa. Una cuestión que, tanto en el Hospital de Valme como en Hospital El Tomillar, se ha desarrollado disponiendo de la información correspondiente.

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