Desde la Unidad de Nutrición se tiene activada una escuela con el fin adiestrar a los profesionales para su detección y tratamiento precocesEl Área Hospitalaria de Valme forma en disfagia a cerca de 200 profesionales de enfermería de Medicina Interna

La dificultad para deglutir de forma segura y eficaz los alimentos y los líquidos, disfagia, es un síntoma que acompaña a numerosas enfermedades y al envejecimiento, siendo la más común la disfagia orofaríngea (DOF) que acarrea importantes repercusiones en el proceso de salud del paciente y a su calidad de vida, además de una sobrecarga social para los pacientes y cuidadores. Precisamente con el objeto de su detección precoz y tratamiento inmediato, la enfermera especializada en Nutrición del Hospital Universitario de Valme, Pilar Zarco, está desarrollando una innovadora iniciativa formativa: la `Escuela de Disfagia Orofaríngea de los profesionales del Área Hospitalaria de Valme´

La disfagia es un trastorno con una alta prevalencia, dado que se calcula que más de 2 millones de personas en España presentan este síntoma. Y, al mismo tiempo, destaca el hecho de que un 90% de la población que sufre este trastorno ni está diagnosticado, ni está correctamente tratado. Consiste en dificultades para formar en la boca el bolo alimenticio y/o para que esta porción de alimento se desplace desde la boca hasta el estómago. El resultado conlleva a que un tercio de estos pacientes generen desnutrición/deshidratación y hasta dos tercios presenten alteraciones de la seguridad, dando lugar a consecuencias clínicas importantes, tales como infecciones respiratorias recurrentes y neumonías espirativas.

Este deterioro de la deglución, es un ámbito de intervención enfermera cuyas consecuencias clínicas, aumento de ingresos hospitalarios e impacto emocional en el paciente y sus cuidadores, ha sido abordado desde la Unidad de Nutrición del Hospital Universitario de Valme. En el estudio realizado por Pilar Zarco se detectó un alto porcentaje de este síntoma (32%) dentro del colectivo de los mayores hospitalizados en el área de Medicina Interna. Asimismo, además de acompañar al envejecimiento, la disfagia se vincula a muchas enfermedades, sobre todo a las neuromusculares y cerebrovasculares.

Con el objetivo de optimizar los cuidados hacia estos pacientes, se está celebrando esta escuela entre los profesionales del área de hospitalización donde existe más prevalencia de este síntoma. Un proyecto dirigido a tomar conciencia de esta problemática y a contribuir a aumentar los conocimientos en el diagnóstico y tratamiento de este síntoma entre los profesionales.

Hasta el momento se han formado cerca de 200 profesionales de enfermería del área de hospitalización del servicio de Medicina Interna en los hospitales de Valme y El Tomillar. En la formación se ha abordado el siguiente contenido: qué es la deglución y sus fases, qué es la disfagia, características y consecuencias, relación entre envejecimiento y disfagia, abordaje nutricional de este síntoma y qué podemos mejorar.

Destacar, por otro lado, la sensibilización de este centro hacia los pacientes que presentan deterioro de la deglución, disponiendo de una segunda dieta de disfagia a los menús hospitalarios por parte de la Unidad de Nutrición Clínica y Dietética en colaboración con el servicio de Hostelería. Una iniciativa que contribuye a la mejora en la recuperación de los pacientes hospitalizados, optimizando el bienestar físico y psicológico de los afectados mediante pautas alimentarias innovadoras y seguras.

La enfermería de estos puntos fijos asume cerca del 60% de la vacunación para favorecer la accesibilidad ciudadanaEl Área de Gestión Sanitaria Sur de Sevilla potencia la estrategia de vacunación en los centros de salud fruto de su extensión y dispersión geográfica

El Área de Gestión Sanitaria Sur de Sevilla constituye el área sanitaria más grande de Andalucía con más de 400.000 usuarios repartidos en 3.600 kilómetros cuadrados. Tanto la gran extensión geográfica como la dispersión poblacional justifican una estrategia de accesibilidad puesta en marcha desde el inicio del proceso de vacunación. La misma pivota en los centros de salud de la veintena de localidades de referencia al objeto de acercar la vacunación a la ciudadanía a través de la potenciación de la red de atención primaria.

Según el subdirector de Enfermería del Área de Gestión Sanitaria Sur de Sevilla y referente provincial de Vacunas, Adriano Sianes, “apostamos por un modelo donde todo suma, pero constatamos la eficiencia de esta estrategia en unas circunstancias geográficas diferenciadas donde el centro de salud y sus profesionales aportan la cercanía como factor esencial del proceso, evitando desplazamientos a puntos externos centralizados que se convierten en inviables en una zona tan amplia”. Paralelamente al protagonismo de los centros de salud, se han activado en estas localidades puntos externos junto al Hospital Universitario de Valme, traducido en otro activo más en la vacunación a población tanto general como de colectivos profesionales.

Precisamente con la finalidad de potenciar el Plan `Un millón por semana´ de la Junta de Andalucía, el Área de Gestión Sanitaria Sur de Sevilla ya tiene consolidada una estructura de puntos externos de vacunación como apoyo a sus puntos fijos establecidos desde el inicio de la campaña en sus localidades de referencia. En este logro hay que destacar la colaboración de los ayuntamientos, que han apoyado la estrategia de vacunación masiva con la cesión y acondicionamiento de espacios municipales.

En concreto, junto a la treintena de centros de salud como puntos fijos de vacunación, están funcionando los siguientes dispositivos de vacunación externa: Hipódromo de Dos Hermanas, Caseta Municipal de Arahal junto a los pabellones municipales de Deportes de Los Palacios, Utrera y Alcalá de Guadaira. Se completa con otros cinco puntos alternativos externos en las localidades de Morón de la Frontera, Lebrija, El Cuervo y Las Cabezas de San Juan, así como uno más en Dos Hermanas localizado en Montequinto Unas ubicaciones que cuentan con medidas de seguridad frente al Covid-19, permitiendo atender a las personas citadas en condiciones adecuadas. Cada uno de ellos cita de forma diaria a 1.000 ciudadanos para vacunarse.

Respecto al ritmo de vacunación en el Área de Gestión Sanitaria Sur de Sevilla, sus profesionales administran de forma global (sumando toda su infraestructura interna y externa de puntos de vacunación) hasta 7.000 dosis diarias. Destacar el pico alcanzado días atrás de 7.600 vacunaciones en un solo día. De esta actividad, el 56,6% aproximadamente la realizan la enfermería desde los centros de salud; mientras que un 39% se lleva a cabo desde puntos externos y el 4,4% en el Hospital Universitario de Valme. El balance realizado al respecto por parte de la Dirección de Enfermería de este área sanitaria constata la efectividad de la estrategia poniendo en valor el esfuerzo de los profesionales, lo cual queda refrendado por el alto grado de satisfacción de la ciudadanía con citaciones periódicas y cercanas a los usuarios, con tiempos de espera ágiles y con una respuesta asistencial de calidad.

El programa de donación en `asistolia controlada´ permite a los afectados de dicha enfermedad neuromuscular este último acto de generosidadEl Hospital de Valme recibe su primera donación de órganos de un paciente con ELA

El Hospital Universitario de Valme ha recibido su primera donación de órganos en asistolia de un paciente diagnosticado de Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA). Una decisión del propio donante como último acto de generosidad en la fase final de su enfermedad, determinando que su vida termine de la forma más solidaria posible dando vida a otros enfermos tributarios de un trasplante.

Concretamente, este hospital sevillano ha podido acogerse a esta donación a través de su programa en asistolia implantado en 2018. Una modalidad también conocida como donación a corazón parado que supone una mayor complejidad logística y organizativa que la donación más extendida (en muerte encefálica); pero constituye una importante alternativa para reforzar la cobertura de las necesidades de la población en espera de trasplante.

De tal modo que el programa de donación en asistolia recoge entre los requisitos más importantes de donación de paciente con ELA: ser menor de 70 años y no haber padecido cáncer ni enfermedades transmisibles. También excluye a los pacientes con ELA de origen genético, según explica el coordinador de Trasplantes del Hospital Universitario de Valme de Sevilla, Antonio Campanario. Además, es necesario que el fallecimiento se produzca en el hospital en condiciones controladas, para poder proceder a la extracción y correcta conservación de los órganos.

La ELA presenta una media de supervivencia de tres a cinco años. Aunque produce la paralización de la musculatura, mantienen intacta su capacidad cognitiva por lo que muchos pacientes programan su final, optando algunos de ellos por donar sus órganos. Si es así, los sanitarios les explican qué tienen que hacer para donar, la necesidad de fallecer en el hospital y su traslado a una Unidad de Cuidados Intensivos.

En este caso, la donación del paciente ha conseguido mejorar la esperanza de vida de tres personas a través de la recepción de los dos riñones y el hígado. Para ello, el Hospital Universitario de Valme activó un amplio dispositivo con la intervención de diversas especialidades médicas y enfermería de este centro. Además, se les sumaron varios equipos quirúrgicos para la extracción de órganos de los hospitales receptores en colaboración con el Hospital Virgen del Rocío. Al respecto, el intensivista Antonio Campanario transmite la satisfacción por la viabilidad de los órganos extraídos.

La donación llevada a cabo mediante perfusión regional normotérmica ha estado controlada con ECMO (oxigenador de membrana con circulación extracorpórea). La técnica empleada consiste en establecer una circulación extracorpórea tras la canulación de arteria y venas femorales, protegiendo así los órganos que van a ser donados. El dispositivo hace posible que, tras el fallecimiento del donante, la sangre se oxigene y llegue a una temperatura adecuada permitiendo la preservación de los órganos a trasplantar.

 

Juan José Peña, que recogió la Medalla de Oro en representación del colectivo sanitario y de los servicios esenciales, la entrega a los profesionales de la UCI que le ayudaron a vivirEl paciente covid homenajeado por la Diputación en el Día de la Provincia cede su galardón a los sanitarios del Hospital de Valme

El Hospital Universitario de Valme de Sevilla ha acogido un emotivo acto de reconocimiento a sus profesionales en la lucha diaria librada contra el coronavirus. Juan José Peña es uno de los pacientes que le batalló por la vida en este centro, justo al inicio de la pandemia. Se convirtió en uno de los afectados con mayor tiempo de ingreso en UCI por Covid-19 de España. Simbólicamente, en representación del Personal Sanitario y Servicios Esenciales, fue el elegido por la Diputación Provincial de Sevilla para recoger la Medalla de Oro entre las distinciones otorgadas en el Día de la Provincia. Sin embargo, hoy se ha desprendido de la misma para entregarla a los sanitarios del hospital sevillano que lo cuidaron y le ayudaron a vivir.

Este gesto solidario hacia el colectivo sanitario ha tenido lugar hoy en el Hospital Universitario de Valme, lugar al que se ha desplazado Juan José Peña arropado por su esposa, Juana Macías, y su hermano. El acto ha estado presidido por la directora gerente de este centro, Mª Jesús Pareja, acompañada de su equipo directivo asistencial (el director médico, José Antonio Sánchez, y el la directora de enfermería, Mª José Jiménez) y de los profesionales que directamente lo asistieron durante casi dos meses en la UCI con el jefe de este servicio clínico y el supervisor de enfermería la cabeza, Antonio Lesmes y Manuel Montes, respectivamente. También el alcalde de su localidad natal de Lebrija, Pepe Barroso, ha asistido junto a la delegada municipal de Salud, María José Ortiz.

Juan José Peña es un abogado lebrijano que se infectó por SARS-CoV-2 en la primera ola de la pandemia. Se convirtió en uno de los enfermos afectados por este virus con más tiempo ingresado en una Unidad de Cuidados Intensivos de España. Concretamente, 58 días en la UCI del Hospital Universitario de Valme. Llegó a cumplir sus 54 años durante este prolongado ingreso luchando por la vida. Casi dos meses en situación extrema a los que se sumaron otros once días en planta de hospitalización hasta que, finalmente, se libró de la gravedad del impacto del virus, que a punto estuvo de costarle la vida, para hacer posible el regreso a su domicilio.

Emocionado, Juan José Peña ha hecho la entrega de este reconocimiento provincial, que recogió en nombre del personal sanitario y servicios esenciales, mediante unas palabras cargadas de gratitud: “Cuando me encontraba en una situación casi absolutamente incompatible con la vida, los profesionales sanitarios de la UCI de Valme tenían conmigo un firme propósito de vida; de ahí que como respuesta al esfuerzo, valentía ante un virus mortal y profesionalidad con todos y cada uno de los enfermos, este galardón deba de tener su sitio con ellos”.

Del mismo modo, el alcalde lebrijano se ha sumado a este reconocimiento asegurando que “los profesionales de nuestra sanidad pública y de los servicios esenciales son los verdaderos protagonistas de la pandemia de la Covid-19, ya que gracias a su esfuerzo y entrega hemos podido hacer frente a un virus que ha cambiado - hasta el momento - nuestra forma de vivir y sentir". Al respecto, afirma que “hay razones para la esperanza y Juan José es un buen ejemplo de superación al vencer la enfermedad después de un largo proceso en el que fue atendido por los magníficos profesionales sanitarios del Hospital del Valme”.

Por su parte, Mª Jesús Pareja, agradece en nombre de los profesionales del Área de Gestión Sanitaria Sur de Sevilla este gesto que pone en valor el esfuerzo y dedicación de este colectivo: “a pesar de la complejidad que estamos viviendo a lo largo de esta pandemia, la profesionalidad y humanización asistencial se han mantenido intactas en esas dificultades, convirtiéndose en piezas clave de una atención sanitaria de calidad siempre a disposición de nuestros ciudadanos”.

Financiarán un estudio, a desarrollar conjuntamente entre rehabilitadores y traumatólogos, sobre la utilidad de la ecografía en el síndrome del túnel carpianoEl Hospital de Valme, seleccionado por la Fundación Mutua Madrileña para las ayudas a la investigación 2021

Es una patología dolorosa e invalidante de la mano sobre la cual valorarán la efectividad sintomática y funcional del tratamiento quirúrgico

Un proyecto de investigación del Hospital Universitario de Valme ha sido elegido junto a un total de 27 estudios nacionales en la convocatoria de Ayudas a la Investigación en Salud de la Fundación Mutua Madrileña. Este centro sevillano, el Regional de Málaga y el Reina Sofía de Córdoba son los tres hospitales andaluces seleccionados para recibir esta ayuda, cuyo importe global asciende a 130.000 euros. Se trata de una convocatoria orientada a potenciar la investigación médica de calidad que se desarrolla en España, premiando la edición de 2021 a casi una treinta de estudios que se llevarán a cabo en 24 hospitales y en una universidad de once comunidades autónomas.

La investigación del Hospital Universitario de Valme está centrada en el síndrome del túnel del carpo, la neuropatía compresiva más frecuente del miembro superior, que supone el 90% de todas las neuropatías compresivas. La magnitud de esta patología no sólo viene justificada por su elevada prevalencia (3% de toda la población europea), sino por su repercusión laboral y económica al constituir motivo de incapacidad laboral. En este sentido, la línea de investigación profundiza en la correcta valoración de la severidad de los síntomas, la valoración funcional del proceso y en los beneficios de la cirugía al respecto.

El síndrome del túnel carpiano es más frecuente en mujeres y en mayores de 50 años. Se produce por la compresión del nervio mediano en el túnel del carpo, situado en la cara palmar de la muñeca, entre el trapecio y el tubérculo del escafoides (cara externa), el ganchoso y el pisiforme (cara interna), y el ligamento transverso del túnel del carpo (o retináculo flexor) a nivel palmar.

Esta patología está incluida dentro del catálogo de enfermedades profesionales (enfermedades provocadas por posturas forzadas y movimientos repetitivos en el trabajo). Por tanto, el impacto económico que produce es importante por la gran cantidad de recursos en salud que utilizan, no sólo en consultas y medicamentos, sino también en días de incapacidad que generan disminución de la productividad.

Determinación de los beneficios del tratamiento quirúrgico sobre la sintomatología y funcionalidad de la mano afectada

El estudio se desarrollará de forma conjunta por parte del servicio de Medicina Física y Rehabilitación y el servicio de Cirugía Ortopédica y Traumatología del Hospital Universitario de Valme a través del Instituto de Biomedicina de Sevilla. José Antonio Expósito, jefe del servicio de Rehabilitación, es el director del equipo investigador que está compuesto por un total de ocho profesionales: cuatro médicos rehabilitadores (el investigador principal, José Mª Delgado, Carmen García y el residente Marti Peirau), tres traumatólogos (el jefe del servicio Jorge Angulo, Juana Díaz y la residente Athinai Cómez) junto al estadístico Juan M. Praena. Se trata de un equipo con amplia experiencia en la patología a investigar, habiendo llevado a cabo diferentes estudios en neuropatías por atrapamiento, diagnóstico y tratamiento quirúrgico y/o rehabilitador.

Los especialistas en Rehabilitación, expertos en la realización de estudios ecográficos de aparato musculoesquelético y nervios periféricos, serán los responsables de realizar la evaluación clínica y los estudios ecográficos previos a la intervención más las posteriores revisiones. Por su parte, los traumatólogos participantes disponen de una dilatada experiencia en procedimientos quirúrgicos y, de forma específica, en la patología del túnel carpiano. Finalmente, el perfil estadístico ha realizado la estimación de muestra necesaria para este estudio y llevará a cabo el análisis estadístico de los resultados en colaboración con el resto del equipo investigador.

De este modo, durante los dos próximos años estos profesionales estudiarán si, en la afectación de grado moderado/severo, el tratamiento quirúrgico en el síndrome del túnel carpiano mediante liberación del nervio mediano produce una reversión de los cambios anatómicos. Una hipótesis de trabajo que permitirá constatar si esta reversión tiene un impacto directo en la mejoría sintomática y funcional del paciente.

Optimizar el abordaje del síndrome del túnel carpiano mediante evidencia científica

Actualmente, el síndrome del túnel carpiano dispone de un tratamiento conservador para los casos leves o moderados mediante férula e infiltración. Mientras que el tratamiento quirúrgico se reserva para los casos moderados/graves que no han respondido al tratamiento conservador. A este respecto, el equipo investigador plantea un estudio dirigido a valorar si los cambios anatómicos tienen impacto en una mejoría de los síntomas y en una mejora funcional de los pacientes.

Según subraya el investigador principal, José Antonio Expósito, esta línea de investigación tiene como valor añadido la capacidad de optimizar el abordaje de esta patología mediante la ampliación de conocimientos y aportar nuevas evidencias científicas en este campo. A través de este estudio “monitorizaremos la evolución anatómica del nervio mediano, el tiempo en que se produce la reversibilidad de las alteraciones del mismo y la identificación de las características de los pacientes que presentan una mejor evolución para optimizar las indicaciones y pronósticos desde su valoración inicial”.

Destacar que esta línea de investigación se enmarca en las estrategias del Plan Andaluz de Enfermedades Reumáticas y Musculoesqueléticas (PAERME) en una doble vertiente. Por un lado, en la promoción de la investigación para incrementar la calidad asistencial orientada a resultados en salud, y por otro lado, en la priorización del desarrollo de gestiones para mejorar la atención en los procesos que con mayor frecuencia provocan incapacidades profesionales.

El acto de entrega de la XVIII Convocatoria de Ayudas a la Investigación en Salud de Mutua Madrileña se ha celebrado en el auditorio de esta entidad, en la capital de España. Para recoger la ayuda concedida al hospital sevillano se han desplazado los jefes de los servicios de Rehabilitación y Traumatología, José Antonio Expósito y Jorge Angulo, respectivamente. El acto ha estado presidido por su presidente, Ignacio Garralda; el presidente de su Comité Científico, el doctor Rafael Matesanz; y el que fuera jefe del Servicio de Microbiología y Enfermedades Infecciosas del Hospital Gregorio Marañón, el profesor Emilio Bouza. Los tres han estado acompañados por los investigadores principales de los diferentes estudios seleccionados para las ayudas.

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